Fotografía: Manuel Hunter y Regina Álvarez
Redacción: Manuel Hunter
Cuerdas
La experiencia de un viaje siempre tiene incertidumbre. En Cuerdas, ese tránsito se convierte en un espacio donde los recuerdos y los silencios pendientes se encuentran.
Tres hermanos se reencuentran después de años sin realmente estar en la vida del otro. Comparten un trayecto, un espacio, palabras que nunca se dijeron y silencios que pesan. La obra encuentra su fuerza en lo cercano: cómo hablan, se interrumpen, bromean con filo y te sacan sonrisas, a veces hasta carcajadas. Todo se siente cotidiano, y eso hace que vivas la historia de principio a fin.
Las actuaciones sostienen todo. Cada gesto, cada pausa, cada mirada construye la tensión. Las luces alargan los silencios y marcan los espacios donde los lazos se tensan y se aflojan. Lo íntimo se vuelve visible.
El trayecto termina.
Y, como suele pasar, cada quien sigue su camino. Sin promesas, sin cambios drásticos. Algunas cosas se sienten. Otras se callan. Y otras quedan en la cuerda floja.
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