Cascada 126 en el Teatro Benito Juárez: la obra de Gala Gutiérrez que convierte los velorios en fiestas de memoria y vida.

Publicado el 11 de julio de 2026, 11:30

Fotografía: Alex Jaramillo 

Redacción: Jhony Velasco

Ciudad de México. La obra de teatro Cascada 126, escrita por Gala Gutiérrez, llega al Teatro Benito Juárez de la Ciudad de México del 9 al 12 de julio de 2026 con una propuesta que transforma el duelo en una celebración de la memoria, el amor y la vida.

A través de una combinación de teatro documental, autobiografía y humor, la puesta en escena plantea una pregunta profunda: ¿puede una despedida convertirse en una forma de celebrar la existencia? La respuesta aparece sobre el escenario, donde los recuerdos familiares cobran vida y los velorios dejan de ser únicamente momentos de tristeza para convertirse en encuentros llenos de historias, música y emociones.

La producción de Los Errantes del Desierto invita al público a entrar en una casa habitada por ausencias, objetos y recuerdos, donde la muerte se observa desde un lugar distinto: como parte de la historia de quienes permanecen.
Cascada 126: una obra de teatro sobre el duelo, la memoria y la familia.

Cascada 126 nace de una experiencia personal de Gala Gutiérrez, quien durante casi una década desarrolló una pieza inspirada en la casa donde creció junto a sus padres y hermanos.

La creadora define la obra como “un acto ritual de amor”, una puesta en escena donde la despedida, la transformación y la memoria familiar abren la posibilidad de volver a elegir la vida.

La temporada actual llega al Teatro Benito Juárez, recinto del Sistema de Teatros de la Ciudad de México, con el respaldo de la Secretaría de Cultura.

Un escenario lleno de recuerdos familiares. 
Desde el primer momento, el escenario envuelve al público con un altar de memorias. Pantalones, vestidos, fotografías de familiares y objetos cotidianos ocupan el espacio como fragmentos de una vida que se resiste al olvido. Cada prenda y cada imagen evocan ausencias, afectos y recuerdos, convirtiendo la escenografía en un puente entre el pasado y el presente.

Los objetos cotidianos adquieren un nuevo significado: dejan de ser simples elementos escénicos para convertirse en testigos de una historia familiar donde cada detalle conserva una parte de quienes ya no están.

Dentro del relato aparecen personajes como Papá, Salvador, Jenny, Miguel Ángel y El Güero, figuras que forman parte de la memoria familiar y que reconstruyen, entre anécdotas, humor y momentos de sensibilidad, el universo emocional de Cascada 126.

Velorios que se convierten en fiestas en Cascada 126
Uno de los planteamientos más poderosos de la obra es cambiar la manera de mirar la muerte. En Cascada 126, los velorios no son solamente despedidas: son espacios donde se reúnen historias, música, recuerdos, lágrimas y risas.
La sinopsis de la obra resume ese universo con una frase contundente:

"En mi familia todos estamos muertos, unos literalmente y otros no, pero todos muertos, hasta el perro."
Aunque parte del duelo, la puesta en escena no se queda en la tristeza. La obra encuentra momentos de humor y ternura que permiten mirar la pérdida desde la aceptación y la gratitud.

La música de Los Fabulosos Cadillacs acompaña la memoria
La experiencia teatral también se construye desde la música. Entre los momentos sonoros aparece “Siguiendo la Luna”, de Los Fabulosos Cadillacs, una canción que acompaña la atmósfera nostálgica y esperanzadora del montaje.

La música funciona como un puente emocional entre los recuerdos y el presente, reforzando la idea de que las personas permanecen a través de los sonidos, objetos y momentos compartidos.

Una obra independiente que creció con el público
Sin una gran campaña publicitaria, Cascada 126 ha logrado posicionarse gracias a la recomendación de quienes han vivido la experiencia teatral.

La obra ha recorrido espacios como el Centro Cultural La Titería, Foro La Nabe y el Centro Cultural Helénico, además de presentaciones fuera de la Ciudad de México, consolidándose como una propuesta independiente que conecta con el público desde la intimidad.

Gala Gutiérrez lleva al escenario una experiencia emocional
La interpretación de Gala Gutiérrez sostiene un montaje donde la vulnerabilidad, el humor y la memoria conviven en escena. La actriz construye un relato cercano que permite que el espectador no solo conozca una historia familiar, sino que también reconozca sus propias pérdidas y recuerdos.
Cascada 126 propone mirar el duelo desde otro lugar: entender que quienes amamos permanecen en nuestras historias, nuestras canciones y los objetos que conservan su memoria.

Cartelera teatral CDMX: funciones de Cascada 126
La obra Cascada 126 se presenta en el Teatro Benito Juárez, ubicado en Villalongín 15, colonia Cuauhtémoc, Ciudad de México.
Fechas y horarios:
Jueves 9 y viernes 10 de julio: 20:00 horas.
Sábado 11 de julio: 19:00 horas.
Domingo 12 de julio: 18:00 horas.


Una invitación para entrar a una casa llena de recuerdos y descubrir que despedirse también puede ser una forma de celebrar la vida.

 

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