Un bosque mágico en la Ciudad de México

Publicado el 10 de febrero de 2026, 14:33

Evento:  Hadas y Duendes
Fecha: 07 y 08 de febrero de 2026
Lugar: Bosque de San Juan de Aragón
Fotografia y redacción: Adrian Razo Morelos

Un Bosque Mágico en la Ciudad de México

El fin de semana del 07 y 08 de febrero de 2026, el Bosque de San Juan de Aragón se transformó en un espacio lleno de magia y fantasía. Durante estos días, el bosque se convirtió en el escenario de un encuentro único donde hadas y duendes invitaron a los visitantes a sumergirse en su mundo, utilizando espectáculos, música, baile, una gran variedad de alimentos y una vendimia especial para todos los gustos.

Las puertas del bosque se abrieron para recibir a familias de todos los tamaños, permitiendo que tanto los más pequeños como los más grandes disfrutaran de una tarde llena de color, sabor y alegría. El ambiente transportaba a los asistentes a otra época, creando la sensación de un lugar detenido en el tiempo, ideal para reencontrarse con personajes fantásticos y vivir experiencias inolvidables.

La vendimia destacó por su amplia oferta, pensada para satisfacer cualquier antojo. Había desde dulces, pan y hamburguesas, hasta hidromiel para los adultos más valientes. Además, los asistentes podían encontrar una gran variedad de artículos de interés, que iban desde llaveros hasta espadas vikingas, ayudando a los visitantes a integrarse aún más en la atmósfera mágica del evento.

El evento ofreció diversas actividades para toda la familia. Entre las más populares estuvo la búsqueda del tesoro, una divertida aventura que, apoyada en la realidad aumentada, llevó a chicos y grandes a descubrir duendes, superar tareas y resolver acertijos. Para quienes buscaban otro tipo de reto, también se ofreció tiro con arco y flecha, poniendo a prueba la puntería de los asistentes. Niños, jóvenes y adultos pudieron desafiar sus habilidades y disfrutar de la emoción de lanzar flechas, sintiéndose parte de una verdadera aventura fantástica.

La jornada estuvo acompañada por música en vivo, que sirvió de fondo para las danzas de distintas hadas. Cada hada aportó su propio significado, color y gracia, creando así un deleite visual y rítmico que invitaba a todos a bailar y disfrutar.

Al caer la tarde, el bosque vibró al ritmo de tambores y gaitas. Las peleas de vikingos, llenas de espadas, golpes y actuaciones magistrales, emocionaron a todos los presentes. El evento concluyó con un espectáculo de fuego que maravilló y cautivó a todos los asistentes, cerrando con broche de oro un fin de semana verdaderamente mágico.

 

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Comentarios

Abraham Rodriguez
hace un mes

Que gran cobertura y fotografía de Adrian Razo, muchas felicidades por tan buen trabajo!!